Pues ahora me habéis chafado... yo tenía un velero "de los de antes" de 6 metros, con el que estaba muy contento, pero que limitaba mucho el alcance de mis travesías. Así que lo cambié por un barco de 8 metros al que muchos ya no considerarían ni de IKEA, sino del Todo a 100, con el que ya he hecho alguna travesía larga (costera, eso sí), en el que se va más cómodo y puedo llevar a varios amigos sin que la bañera parezca el Metro en hora punta.
Pero ahora me habéis fastidiado, cuando salga de travesía, en lugar de pensar en el viaje y que cuando llegue podré fondear en una calita, me pasaré todo el trayecto mesándome los cabellos y maldiciendo, pensando en lo que estaría disfrutando en mi viejo barco auténtico y marinero haciendo bordos a 500 metros de la bocana de mi puerto base... ¡seréis cabrones!


