Qué grande Haize

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pues yo empezé hace ya unos 15 años y el culpable fue mi abuelo, el primer contacto fue con una lancha de 5,5 metros, una Excel con 150 cv (un pepino vamos jeje) en la Bahía de Rosas. A partir de ese día ya no hubo quién me bajará del burro, y cada mañana de verano lo acompañaba a pescar o íbamos a la playa de San Pere Pescador a rastrillar almejas con la família (ahora no hay nada de nada).
En esa embarcación me dio tiempo a clavarme un anzuelo en el empeine del pie derecho y a quedarnos tirados un día sin motor con olas de 1,5 a 2 metros pasándonos por encima y empujándonos a escasos metros de la playa (bendita Cruz Roja, por áquel entonces tendría unos 8 años).
Después de 9 años, en 2004 mi abuelo decidió cambiar de embarcación y estilo. Tras una intentona con mi abuela por hacerse con un velero desistió porque ella no lo veía claro, decía que era muy complicado para él solo, así que acabó con una motora de 7 metros cabinada, perfecta para pescar que es lo que hacía con la otra, pero sin pelarse de frío en invierno. Yo me mantuve fiel, al pie del cañón cada verano saliendo a pescar y a lo que hiciese falta siempre que fuera con el barco claro está.
Un buen día (2007) se le ocurre a mi tío comprarse un velero, Jenneau Aquila de 8 metros de eslora, y entre él y mi abuelo me hacen una encerrona el día de la compra y me llevan para El Masnou. De ahí había que llevar el barco a Badalona. Así que ese fue mi primer contacto con la vela y me picó el gusanillo. Las primeras salidas fueron tremendas, con vientos de 20 kn de ceñida, todo el trapo arriba, escora y yo

, cagado de miedo y cogido a los candeleros de barlovento rezando para que no se tumbará más el maldito barco...A pesar de ello el subidón de adrenalina era extremo, una pasada, y al llegar a puerto deseabas volver a salir por muy mal que lo hubieras pasado. A medida que iba encadenando salidas iba tomando confianza y dejé mi habitual posición a barlovento por la de sotavento para tener el agua bien cerquita

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Hasta entonces iba alternando salidas en ambas modalidades, invierno velero y verano motora. Mi abuelo orgulloso de tener a alguién que le acompañará y compartiera su afición me hizo saber de bien pequeño que su barco era mi barco también, y que cuando él no pudiera hacerse cargo del mismo sería para mi (papeles en mano me refiero). Con todo y eso cuando cumplí los 16 me pagó el PER (y ahora va loco por pagarme el PY).
Hace unos 3 años mis abuelos se trasladaron de Badalona a Empuriabrava de forma definitiva, así que se acabaron las salidas en velero y me quedé solo con la motora de mi abuelo.
Hace un par de años (2009) empecé a insistirle en que me gustaría tener un velero, y que yo quería un velero, que hechaba en falta las escoradas, el tocar el agua con la mano, la brisa en la cara, vamos que me faltaba el aire para respirar. Accedió a mis deseos, pero con una premisa clara "yo no puedo mantener dos barcos a la vez", y una segunda "para malvenderlo no lo vendo".
Ahí empezó mi lucha, día tras día mirando modelos y modelos de segunda mano, contactando propietarios, pasándole la información a mi abuelo a la vez que gestionaba la venta de la motora. Tras un intento de trueque fallido con un puma 29 en el verano del 2010 llegó mi frustración , otro verano sin velero

. En la primavera del año siguiente (2011) llegó el interés de varios posibles compradores y gestioné visitas y de más intercambios de información y fotografías, pero sin suerte otra vez... ya me veía otro verano quemando combustible a lo loco (que no me desagradaba la velocidad, pero prefería la vela). Apareció entonces un tal Furia 302 en el horizonte, al otro lado del canal, del cual gestionaba la venta un broker. Tras visitarlo y ponerme los dientes largos yo seguía con la motora ocupándome el amarre (joer...

), pero a los pocos días me llamó el broker, que le había salido un trueque a tres bandas y que se quedaban la motora más un diferencial económico. Después de persuadir a mi abuelo, éste accedió y así es como nos hicimos con nuestra actual embarcación, un Furia 302 llamado Mar uno, que ha hecho nuestras delicias este verano y que espero disfrutarlo por muchos años.
Y así me hice coarmador a mis 20 años de un precioso apartamento con vistas al mar.
Esta es mi historia. Y des de aquí agradecer a todos áquellos que enseñan este maravilloso mundo a los demás y sobretodo a los que nos han eneseñado a nosotros.
Un saludo
P.D: Llevo en este antro des de los 16 años y me pregunto si soy el de ingreso más jóven en esta taberna. Pura curiosidad (jeje) y un sentimiento de satisfacción terrible no sé por qué.