A mi me ha salido caro encontrar La Taberna.
Primero fue la solución a unas cosillas técnicas.
Luego un derrotero.
Luego consejos de pesca y cocina a bordo.
Luego la curiosidad del protocolo y sortilegios asociados para el cambio de nombre.
...
Luego me hice cofrade, que ya llevaba mucho tiempo espiando por los rincones.
...
Y ahora no consigo quitarme.
No hay rato que no tenga ocioso que pique en LTP a ver las novedades y poner al día la mensajería.....
¡ ROBA ALMAS !