Dicho Cristo, que en la actualidad se conserva en la Catedral de Barcelona, iba en la Batalla de Lepanto en la popa de la galera de Don Juan de Austria. El Cristo está clavado en la cruz, pero en una posición con la espalda muy arqueada y separada de la cruz.
Según la leyenda, en origen el Cristo tenía la espalda recta, pero durante la batalla, una bala de cañón turca se dirigiía hacia él, y el Cristo se movió para esquivarla.
(lo que no cuenta la leyenda es la poca gracia que le hizo el milagro al marinero que se había refugiado justo detrás del cristo

).