Nos mareamos todos. Unos más fácil que otros, pero todos tenemos un límite.
Yo empecé a navegar de niño, y a marearme también. Mal que bién he aprendido a controlarlo, y convivir con ello. Las personas somos de tierra firme, y esta manía de navegar no estaba en el ADN

Pero yo no puedo vivir sin navegar. Así que me compensa.
Yo recomiendo Cinfamar, Quelitas, nada de resaca ni de comidas pesadas, No demasiado líquido, No pasar hambre y mirar lejos.
Muchos personajes importantes del mar se mareaban. Solo hay que intentar que sea cada vez menos, y convivir con lo inevitable.


