Todo el mundo desea un gran barco, para hacer no menos grandes singladuras, pero solo aquellos que garantizan esas singladuras a esos grandes barcos que esperan en un varadero abandonado, en un amarre eternamente amarrado o en un broker insensiblemente desinterasado en ejercitar su labor, merecen de verdad poseerlo, sin duda uno de ellos eres tu Humberto
Tus escritos siempre han sido como tus navegaciones, placidas y relajantes, que tu nuevo barco sirva para que vuelvas a describirnos tus travesias con la misma sabiduria y sensatez de tu anterior etapa.
SIN DUDA ALGUNA, FELICIDADES