Cita:
Originalmente publicado por Lord Jim
Estoy convencido de que abrir así las puertas desde la base repercutirá a medio plazo en el desarrollo de las regatas de crucero a otros niveles. Mi hijo mayor, por ejemplo, que ha ido probando el sabor de la competición a la rueda de nuestro barco, me parece que ya no podrá dejarlo. Y no es el único: veo a otros jóvenes (chicos y chicas) en la flota de Promoción que van con sus padres y que cada vez tienen más ganas de guerra. (Por no hablar de lo formidable que es compartir algo tan estupendo con los hijos, pero esto ya es otra historia).
 
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Efectivamente, ese es una parte del camino que asegurará cierto relevo o rotación. En mi caso, ocurre algo parecido. Mi hijo empezó a competir en vela ligera y lo dejó por diversos motivos (ese es otro tema a tratar, cuantos niños prueban y cuantos siguen).
Hace un par de años, lo piqué para que probara la regata de cruceros. Lo llevé a una de alto nivel (el de los demás, no el mío

) para que viera toda la salsa en el barco del amigo y cofrade Margemdoazul. Volvió a reenganchar y aprovechando la coyuntura, cuando se han dado las condiciones, hemos participado en regatas de club con nuestro barco. Ahora ya es él el que tira de mí y empieza a hablar de preparar el barco, cambiar velas y

cambiar de barco... Bien mirado, le voy a comprar la play 4, es mucho más barato!
