Hombre y nadie se acuerda de las necesarias BIRRAS para la buena convivencia entre vecinos...abarloados o en el pantalán. Es una de las primeras normas, tú llegas al puerto que está a tope te abarloas, pidiendo permiso of course, y si te dejan y una vez has amarrado tu barco sin haber producido ningún follón ni arañazo en tu vecino...paras motor y sin perder tiempo bajas a la nevera y sacas un mínimo de dos birras fresquitas, te colocas tu mejor sonrisa y vas al vecino, desde tu barco claro, y le ofreces la lata o botellín que tengas. Ya si sacas unas patatitas, chorizo, fuet, butifarra, unos tacos de jamón y queso, etc. pues ya quedas como un señor marino de los de toda la vida y tu vecino más contento que unas pascuas.
Si señor hay que saber ir por el mundo hombre.


