El relato fue necesariamente pobre porque teníamos que escribirlo penosamente en un teléfono satelital y no daba para mucha literatura. Pero ya en Ushuaia tenemos acceso a Internet y comenzamos a publicar algunas fotos en nuestro blog
www.antarktikos.com.ar. Y también podemos seguir la discusión por aquí para el que le interese conocer algo más de nuestra expedición.