
a todos los amantes de los bichos para celebrar la primera navegada de Kissa.
El sábado pasado la llevé, con su arnés (esa fase ya está superadísima), se instaló en el barco sin problemas, relajada y todo bien hasta que pusimos en marcha el motor. MALDICIONES FELINAS

nos acompañaron hasta el momento de izar velas y apagarlo.. a partir de ahí, ciertos maullidos acobardados pero todo fue relativamente bien hasta que la metimos dentro por el frío... como cualquier novato, al entrar... se mareó! Una vez expulsado cualquier resto de las comidas de los últimos dos días, tranquilidad absoluta... cabreo y ganas de volver a puerto, pero vamos... todo controlado y con cierta normalidad