Eres grande, Jota. Siempre es un placer leer tus cadaunadas.
¡Y encima tienes toda la razón!

Ese es el ambiente en el que merece la pena ir a las regatas de club y aprender a hacerlo lo mejor posible. La evolución de uno mismo como navegante y las mejoras en el barco son innegables. Y la relación de aprecio con muchas otras personas con las que compartes esta afición es impagable.

