Y puede que os suene bien esta referencia del relato:
" Desde esta isla de Sawákin nos hicimos a la mar, pues queríamos dirigirnos a las tierras del Yemen. Por este mar no se viaja de noche, a causa de los muchos arrecifes que hay: sólo se navega entre la salida y la puesta del sol; al crepúsculo se echa el ancla y se baja a tierra para subir a bordo otra vez con el alba. Al "arràez" del barco llaman aquí "rubbán" (capitán), y está siempre en la proa para avisar al timonel cuando hay arrecifes, que ellos llaman "nabát" (plantas). A los seis días de haber salido de Sawákin, llegamos a la ciudad de "Halï". "
