En una ocasión leí un relato de un navegante que tuvo una colisión contra un mercante y siendo el palo de madera, flexó pero no rompió. También oí que los antiguos postes de la luz, de madera, aguantaban el peso de las nevadas porque eran más elásticos que los modernos, los cuales crujían.
El hecho de que floten en caso de una vuelta, también es un punto.
