Esta es una buena época para los sueños. Porque, lamentablemente, muchas veces necesitamos un empujón para levantarnos de la poltrona y echar a andar.
Cuántos navegantes no han comenzado una singladura después de una crisis? Una crisis económica, por ejemplo, en la que te despiden, agarras un pellizquito de indemnización y decides "invertirlo" en cumplir un sueño.
O una crisis sentimental: después de un divorcio, muchos hay que se lian la manta a la cabeza y se dejan llevar por los vientos hasta donde le lleven.
O una crisis de salud, que te hace abrir los ojos a lo que es verdaderamente importante en la vida y decides mandar a la porra todo aquello que no es imprescindible y disfrutar de esa vida que ha estado a punto de acabarse o que sabes que tiene fecha de caducidad.
Y como estos muchos otros ejemplos.
Desde aquí te doy ánimos, para que no necesites ninguna de estas circunstancias para soltar amarras y brindo por que sea pronto
Salud
