Para mí, "Eh, petrel", porque no habla de situaciones, sino de sensaciones, y creo que nunca he leído otro libro así. Con este principio...
"Me voy. Largo amarras. La vida es mía y la tomo por la mano para irnos por ahí. Dejo atrás todas las cosas que no me gustan. Las cosas absurdas. Los señores que prometen con gestos paternales, los sistemas que envuelven y que hipotecan las alegrías de la vida. Y tomo el camino que debo tomar, para conocer la tierra; esta tierra que es mía."
Unas

