me uno al resto de cofrades, que agradecemos la colleja virtual. Yo también he ido muchas veces a proa sin arnés. De hecho no creo haber montado el genaquer nunca con él. Después de las navegadas de este verano, he comprobado que te llegas a acostumbrar a él, y mas me vale ir acostumbrándome.
Gracias por compartirlo.
