Por cierto, algunos ingenieros navales también navegan y saben un huevo de vela... Qué son además los que diseñan veleros, un trabajo apasionante y nada fácil.
Durante una construcción se pueden hacer muchos cambios en el diseño, a veces son pequeñas mejoras, otras veces son cagadas inmensas... El consejo de siempre es: cambios los mínimos y consultando con el diseñador (o con un ingeniero -de los que navegan

-).
Sólo hay un trabajo más bonito que diseñar un barco: construirlo.