Re: Rincón literario
De un servidor,
Marchaba sobre la avenida de adoquines. Jugaba chapoteando en el agua acumulada en charquitos que las últimas lluvias dejaban en los entresijos del empedrado. Había abandonado el albergue más temprano de lo habitual. Recordaba vagamente el acre olor de la sempiterna atmósfera etílica de todos sus despertares. Se había acostumbrado ya al sueño atropellado de sus compañeros de habitación; a los monólogos inconscientes de desesperanzas ajenas; palabras sordas del alma que fustigan la inapelable realidad; estocadas ansiosas contra los inefables contactos con lo tangible, jazz incomparable de los desheredados.
Buscaba a su músico. Su músico eslavo de ojos aguamarina, su artista vagabundo de voz antigua, extraño en su extravagancia, forastero seguro en todas partes. En sus interminables noches, recordaba vivamente su fonética estimulante, su lenguaje enlazado, musical en sí mismo. ¡Qué importaba no entender ni una palabra! Guardaba en su cabeza todos sus diálogos, hablando imparable como si recitase una saga. Leves inflexiones de su voz delataban quizás la métrica de sus estrofas. Mientras, ella le miraba arrobada. En una ocasión, una sóla, se atrevió incluso a acariciarle. Y él, de eso estaba segura, había repetido el último verso en aquel idioma imposible, mirándola enternecido desde su cárcel de carne y tiempo.
Una y mil veces bendijo su miserable delirio, su inclasificado deterioro mental que le permitía derramar lágrimas de placer en medio de la calle más transitada. La turbulencia que le golpeaba era ajena a su esencia. ¡Danzad, malditos! La estación del alma y del tiempo desemboca aquí. Jamás tomaréis este tren, no lo veríais aunque os arrollase y dejase vuestras mezquinas ansias esparcidas en un sanguinolento amasijo.
Su músico ya no estaba. Su músico eslavo de ojos aguamarina.
Ya no recordaba cuando había comenzado aquella extraña búsqueda. Ni siquiera tenía la certeza de que hubiese comenzado.
Salud y rondas abundantes,
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"...Cuando el nubloso viento se levanta, la canal de Bahama desemboca, con veinte y ocho grados en altura, y muchos de trabajo y desventura..."
Editado por Larsen en 04-03-2012 a las 22:25.
Razón: corregir
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