Mi tercer crucero, primero de plastico fué un inolvidable Puma 23, terminaba con el cuello doblado por falta de altura en el interior, pero en las "serranas de Denia" con el Spi haciendo de las suyas y el agua a ras de winches aguantó lo indecible una y otra serrana hasta que nos hicimos con él.
Originalmente se montaba un motor fueraborda, (la casa lo servía sin motor), el mío Johnson de 9 HP, pero en esa época, el 23, tenía pretensiones regateras. Posteriormente y haciendole un pequeño escalon en la entrada montaban motores pequeños de Solé y hoy por hoy pienso que es lo adecuado y aconsejable, ya no vale la excusa del peso para regatas, y el fueraborda en cuanto hay mar y cabecea se queda la hélice al aire (siendo eje largo) y tu sin gobierno.
