Una

a su salud para que tengan muy buena suerte en las afortunadas.
Desde luego, estamos condenados

a ver cómo grandes barcos, y no lo digo por el tamaño, construidos aquí se nos van al cabo de un tiempo, supongo que por las dificultades económicas.
Antes fué la goleta "Valle Inclán", el "Hidria II" y tendremos que acostumbrarnos desgraciadamente a ver sólo dornas, galeones, botes polbeiros y demás embarcaciones tradicionales en nuestras rias, que no son pocas y las adoramos pero algunos echamos de menos eses barcos de más porte que también pertenecen a nuestra historia y deseamos navegar con y en ellos por nuestros mares.
Es una lástima

.
Pero deseamos que vuelvan pronto a su tierra y que les vaya muy bien tanto allí como aquí en un futuro que esperamos que sea cercano.
Un saludo.