Ahora los italianos - sobre todo las grandes esloras- se llevaran los barcos a otros puertos o cambiaran de bandera. Al final todo se quedara en agua de borrajas.
En un entorno globalizado y abierto, no se pueden poner aranceles interiores que solo perjudican a un sector que genera riqueza y puestos de trabajo como otros, sin ninguna efectividad recaudatoria y mucha demagogia.
Salud

