Hola Kivuca:
Es natural que estés hecha un flan. ¡A todos nos ha pasado!
Yo también he navegado en un Furia y es una delicia. No será lo más regatero del planeta, pero ya verás como se convierte en el refugio seguro al que recurrir siempre que quieras.
Y en cuanto a no tener ni idea, eso se cura de tres maneras:
- Lee, lee y lee, todo lo que puedas.
- Pregunta, pregunta y pregunta. Sin ir más lejos, tienes la fortuna de tener a todos los cofrades de la Taberna, que te echarán una mano en cuanto lo pidas.
- Y por último, y sobre todo, navega

, navega


y navega



.
Y ya verás cómo, cuando vuelvas a tu amarre después de una singladura de encapillar olas con castaña, o de tomar el sol mientras navegas con ventolina y el piloto automático puesto, o de participar en una regata en la que quedas la última, pero lo has hecho de p*** madre, se te queda una sonrisa indeleble al echar la vista atrás mientras caminas por el pantalán para mirar a
tu barco.
¡Enhorabuena!