Cita:
Originalmente publicado por woqr
Yo siento discernir pero sigo sin estar de acuerdo. Una oferta con un precio ridículo es insultante en si misma, por mucha educación que tenga el comprador.
Señores, quien marca el precio es el vendedor y sus circunsntancias, si el vendedor necesita urgentemente el dinero, será el mismo el que ponga un precio de venta ridículo, y no al contrario.

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Un oferta nunca es insultante, es simplemente una oferta, el problema es que cuando vendemos algo nos olvidamos de quitar la parte sentimental.