Para que luego digan que el chiste es "algo exagerado".
- Papá, yo no quiero ir a América.
El padre, callado, no responde. Al rato el niño otra vez:
- Papá, que no quiero ir a América.
El padre sigue sin decir ni "mu". Y un rato después, el niño vuelve a la carga.
- Papá, que no quiero ir a América!.
- Anda niño, cállete y sigue nadando.
Salud y
