Bueno, para improvisar una luz de emergencia, existe un sistema más fácil, sin electricidad y sin pilas, son las luces químicas, prácticamente inmunes a las inclemencias del tiempo, a la sal, sin mantenimiento y baratas a rabiar, y además multiuso, recuerdo una noche de pesca con más aburrimiento que otra cosa, me dió por atar una luz a un anzuelo y echarlo al agua, no habían pasado ni cinco minutos y una picada casi me rompe la caña, ni por asomo tenía esperanza de que algo picara por lo que el freno del carrete lo tenía apretado, lo que fuese se lo llévó todo, me fui a casa, decididamente no era mi día. Supongo que durante algunas horas algún pez fue el más luminoso de la zona.

