Vaya Sargazos, lo lamento, con la ilusión que teníais y qué mal acabó la aventura.
Seguro que tu mujer que está más en esto por tí que por ella misma, acudirá de nuevo a tu llamada del mar. Elige un buen día y ésta anécdocta quedará cuasi olvidada.
Que se mejore la almiranta

