Ver mensaje
  #11  
Antiguo 20-03-2012, 10:30
Avatar de Goto
Goto Goto esta desconectado
Piratilla
 
Registrado: 27-06-2011
Mensajes: 36
Agradecimientos que ha otorgado: 40
Recibió 32 Agradecimientos en 7 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: El circumnavegante imaginario

¿Quereis saber como es mi barco "Imagine"?

Ok. Pero tal vez, para que se entienda la historia, debería hablar del anterior, el "Perfection". Y puestos, será mejor que primero os cuente brevemente mi vida para ver mi evolución junto con los barcos.

Me siento afortunado. Nací navegando. Mi padre era marinero holandés y en Manila se enamoró de mi madre que era medio filipina medio española. Ella quedó embarazada al poco tiempo.
Decidieron comprar un Colin Archer y navegar libremente. Por culpa de una travesía muy dura mi madre rompió aguas antes de tiempo y nací prematuro durante la tempestad. Por tanto, fuí un bebé algo debilucho y siempre cogía todo tipo de enfermedades tropicales... eso sí, nunca me he mareado en el mar -en tierra siempre- y, por suerte, ningun virus ni bacteria consiguió acabar conmigo. Los años pasaron rápido. Gracias a grandes maestros indígenas que tuve, me hice un experto en trepar palmeras, cazar con trampas y arco y pescar a pulmón. Lo que más me divertía era nadar cogido de la aleta de los tiburones. Bueno, no de todos claro, por ejemplo del tiburón limón que es bastante curioso y juguetón.
A los 14 años, 2 chicos blancos más y yo decidimos emanciparnos de nuestros padres hippies y seguir navegando con nuestro barco.
Como no había presupuesto ya que vivíamos del trueque, entre las 3 familias de los chavales construimos un prao con madera y cabos. Sin motor claro. Y con velas de algodón. Y una percha muy larga y unos remos enormes para mover el barco en algunos momentos delicados. Al no tener capacidad de estiba, recoger agua de lluvia era crucial y alguna vez lo pasamos mal.
Llegamos a Europa por el Mediterraneo cuando tenía 24 años. Me hacía mucha ilusión conocer España por todas las cosas bonitas que me contaba mi madre. Y me enamoré del país y de sus gentes, pero sobre todo de una, Aránzazu. Una chica donostiarra a la que le brillaban sus ojos negros cuando le explicaba mis historias.
Vi que para ella todo lo que le contaba era maravilloso, aunque para mi era lo más normal y hasta estaba un poco cansado. Pero su ilusión hizo recuperar la mía. Pero no todo fueron flores con Aranzazu. Cuando le enseñé el barco me dijo:
- Oye amor mio, yo te quiero mucho pero a mi no me llevas en eso.
Bueno, pues que tuve que trabajar unos años para construir un barco de acero de 38 pies. Fueron muy duros estos años pues sufría periodos de mareos a menudo y soldar el barco fue una pesadilla.

... continuará, o no ;-)

Editado por Goto en 20-03-2012 a las 10:41.
Citar y responder