Un día a las diez menos cuarto de la noche una señora dice que su marido (¿y su querido vástago?)

están en Madeira, con el barco averiado y que la pieza que necesitan no está en la Península Ibérica y que tardarán tres o cuatro días en traerla de Suecia.
Catorce horas y cuarenta minutos después anuncia que la pieza está localizada y que llegará a Madeira en dos o tres días.
Mientras ha consegido el despiece del motor, una solución de emergencia para navegar sin la pieza y una propuesta de motín contra el distribuidor.
Y las KDD, y los hilos que que completan y amplían al Glennans, y los hilos en que no se dicen más que chorradas, y el saquito verde.
Una tertulia de amigos. Eso es para mi La Taberna.