Me dan auténticos escalofríos ver algunos empleos de materiales altamente contaminantes y totalmente prohibidos ya que los desagues de las marinas secas, quieras o no, terminan provocando vertidos en el agua marina.
Aguas fuertes, lejías...


Al menos espero (por la salud del usuario) que la pulverización de la lejía la haga con máscara completa y días sin viento, un producto altamente cáustico y pulverizado puede llegar a los pulmones o/y ojos de personas situadas a más de 40 metros y esto, creánme no es muy sano.
El agua a presión es más que suficiente para arrancar el 100% de algas y el 90% de incrustaciones, las más difíciles pues a mano con una espátula, no es necesario más.
El medio ambiente y la salud tuya y de tus vecinos, te lo agradecerán eternamente.
Esta vez no invito a nada.