
Las comparaciones son odiosas... pero esto es como lo que le ocurrió a Alonso Quijano, que de tanto leer libros de caballerías cogió un jamelgo flaco y con poco lustre, una armadura de saldo y un paisano y se fue a recorrer "mundo" a desfacer entuertos.
Lo realmente importante es saber como y cuando romper las amarras... y tener la certeza de que ese es el camino que quieres recorrer...
A lo Chichester o a lo Moitessier... y como cada uno lo ve del color de sus propias gafas...

Unas



que esta la pago yo, por los transmundistas
