
para todos en honor a mi gata naveganta
¡¡¡¡PRUEBA SUPERADA!!!!!!
Ya no se marea, se queda quieta y aunque a ratos mira con cara de pocos amigos, creo que ya ha aceptado que tendrá que convivir con el Cocoliso.
Ahora sólo me queda acostumbrarla a ir al bar al llegar al puerto, que ha montado un cirio a la hora del café que no veas...


