Creo que otra vez nos hemos pasado.
No todo el mundo emplea los mismo códigos que nosotros tanto en la presentación cómo en sus deseos.
El cachondeo está bien entre los que ya estamos aquí apalancados, pero no a costa de los nuevos porque les espantamos. Poneros en su lugar y a ver cómo reaccionaríais.
Sin acritud.
