Muchas gracias Iñaqui,
bien sabes que ha sido duro, pero desde el comienzo tuve claro que la prioridad era salvar el barco. Y para ello tuvimos que reorganizar toda nuestra vida(Aly tambien) en todos sus ámbitos.
Meses largos y duros, fuera de casa, avanzando poco a poco en la reparación del barco. Cuesta mucho ver que tu sueño está roto, despanzurrado contra el suelo; pero es muy gratificante verlo de nuevo navegando como si nada, sabiendo que es gracias al esfuerzo que le hemos puesto.
Ahora lo conozco de arriba a abajo, todo, cada rincón, cadenote, obenque, varenga, bocina, limera, estado del casco, mástil y crucetas, etc. se exáctamente en que estado está y todo lo que puedo demandarle navegando.
Ahora comienza una nueva etapa, más intensa si cabe, y es que nos hemos trasladado definitivamente a vivir al barco.
Así que lo dicho,

y ya sabeis, si algún cofrade quiere un cerveza de verdad, estoy en el barco.
