Bueno, aquí habla la almiranta

. Sólo quería añadir que en todo este proceso ha nacido un capitán como la copa de un pino.
Y... siguiendo ese dicho de "nunca sabes cuánto quieres algo hasta que lo pierdes", pues creo que ha sido así. Así que, ahora que el Valparaíso está de vuelta, ya no nos movemos de aquí. Esta vez sin trampas: sin piso, sin posibles escapadas, sin nada. Aquí estamos de verdad para vivir esta nueva etapa con muchas ganas.
Concluyo con otro dicho de la sabiduría popular: cada crisis nos hace crecer.
Muchas gracias a Agustín y a todos aquellos que nos habéis apoyado.
¡Un brindis por el Valparaiso!
