Ayer estaba en un establecimiento de una conocida cadena que vende plantas y animales y aparecieron tres del SEPRONA pidiendo todo tipo de documentación de manutención de los bichos. Un sargento y dos números.
Me quedé a la suficiente distancia como para cotillear y le dijeron al encargado que estaban inspeccionando más que nunca para verificar las condiciones de salubridad. Antes sólo se hacía por denuncia expresa.
Está claro que las arcas del Estado están bajo mínimos y hay que hacer caja como sea.


