


.
Desde Guinea Ecuatorial hasta el Congo era de verdadera vergüenza la cantidad de troncos que encontrábamos a la deriva.

De Libreville se les escapaban a docenas, a veces reatas enteras, algunos tenían clavados grandes punzones con argollas y restos de cables, estoy hablando de troncos de 12 Mt. de longitud y 1 Mt. y más de diámetro. Debían de valer una fortuna. Comentábamos si no sería rentable llenar el barco de troncos y subir a la península.

Hace ya bastantes años que tienen un pequeño remolcador de guardia las 24 H.
Ahora se encuentra alguno esporádicamente, en su mayoría procedentes del Río Congo.

Salud y



.