
Vaya colección de encuentros!! y algunos muy originales.
Como curioso, recuerdo un encuentro hace algunos veranos, quizá 8 ó 10.
Salía con mi padre a pescar como en otras muchas madrugadas, aún no había asomado el astro rey, y con la claridad maravillosa previa al amanecer, mientras calábamos curris y cañas, alternábamos miradas por encima de la proa, corrigiendo levemente el rumbo, buscando un "caladero" habitual, a media milla larga de la costa. Evitando boyas y redes.
-¡Papá aminora!
-¿Einh?
-Mira, a proa. A ochenta metros. ¿no te parece una boya de submarinista?.
-Pues no la veo. además ¿a estas horas? ¿y la lancha?.
-Que si hombre que si, si ya le distingo hasta la banderolita.
-Co..ons!! pues si que lo parece... ¿pero aquí, y el buzo?.
-¡¡¡ PERO SI SE MUEVE...!!!
-
¡¡ SI VUELA!!

¡¡UN FLAMENCO!! solitario, flotando en el mar cual pato o pardela, con el rojo más intenso que he visto en estas aves. Siempre los encontré con "agua hasta los tobillos"" y jamás pensé que pudieran levantar el vuelo sin pisar firme.

nos dejó pasmaos y nos trajo una mañana de pesca de las más exitosas que recuerdo.