Lo ocurrido en Valencia es una secuela de la cultura del pelotazo, y de los que piensan "que con pelas se compra tó". Para los que nos tenemos que currar estos exámenes echándole muchas horas de estudio y ejercicios, nos supone una gran satisfacción que les metan mano a esta panda de marrulleros y estafadores del derecho publico.
En una palabra, sinvergüenzas y estafadores unos y corruptos los otros.
Brindo por todos los que nos hemos exprimido el coco, y apechugado con la materia en buena lid.

