Tremendo efecto de un arma terrible: el torpedo.
El primer instante tras el impacto, los gases se empiezan a expandir a gran velocidad.
Esta velocidad hace comportarse al agua del mar como si de un sólido se tratase, y el casco se levanta y parte, mientras los gases avanzan por el interior hacia proa y hacia popa, pulverizando mamparos hasta los extremos y arrancando de cuajo sobreestructuras de pura presión.
Todas estas fases suceden en 1/4 de segundo, pero se pueden percibir en las imágenes.
Nada de esto de las películas de "hemos recibido un impacto: hay que apagar las llamas y sellar la via de agua"
Así, no parece tan raro el empeño de tirar cargas de profundidad y no dar cuartel a quién te intenta hacer esto...
Pensad que cuando, al cabo de un instante, los gases ardientes salen al exterior, es porque han invadido y reventado todo el interior hasta los extremos, y al volver rebotados hacia el centro, la sobrepresión hace saltar las sobreestructuras por los aires y así escapan al exterior: es posible que ya no quede nada vivo en el interior...