Curioso.
Siempre pensé que arneiron era un nombre gallego. Veo que los vascos le llamáis de igual modo.
Ya he contado por aqui, que lleve un cubano de practico por unos pasajes en los Jardinillos de la Reina.
No se despegaba de las aletas. Contaba que eran su equipo de seguridad privado y a ellas les debía la vida por lo menos en dos ocasiones.
Aseguraba que amplían las posibilidades de supervivencia al bastarnos para superar grandes distancias a tierra.
Hay que decir que era ya un hombre maduro, pero deportista, trabajaba como buceador de apnea para recopilar langosta.
a un tipo normal puede que no le den esa seguridad, pero en boca de aquel hombre y en aquel entorno de surgideros e islas, parece bastante plausible que unos chismes de goma, te puedan salvar la vida.

