Para no quedar como una renegona, ahora cosas que me sorprendieron positivamente:
- La cena de bienvenida. Casi no llegué a probar la fideuá, porque me había puesto morao antes. Había comida para todos y de sobra. Vinieron amigos que no regateaban y pudieron cenar con nosotros sin problemas. Estuvo muy agradable. Solo que no me dió tiempo a conocer a más gente. Luego, no se que pasa, pero todo el mundo acaba pasando por S'avenc a tomar copas. Yo creo que abres en sitges un bar llamado S'avenc tendría éxito

- La bolsa de regalitos: En estos tiempos, que aún te regalen camisetas para todos los tripus y

y dos relojes, y gafas de sol, y... ¿Como lo hacéis?


Será una chorrada, pero a estas alturas hace ilusión por lo excepcional.
- Los numerales de tela con ollaos. ¿Eso os costará una pasta no? la verdad es que están muy bién y no ensucian con goma nuestros queridos corceles.
Sobre el buen rollo general, y tal no hablo porque eso no es nuevo. Eso lo damos por descontado.