Pensé que mi locura era exclusiva y veo que no.
No se si debía usar la expresión " comprar tiempo" creo que lo tengo ganado, pero debe ser que navegando en solitario aprendí a cuidar a mi compañero cuando despues navegaba a dos.
Estiraba yo mis guardias para que mi compañero descansara. Era para mi una especie de batería donde acumulaba la energía que despues me permitiría descansar a mi mejor y sin preocupaciones.
Nunca quise dar la guardia sin tener el problema enfocado, la incertidumbre medianamente despejada. Por eso solo espero y con responsabilidad, ahí estare hasta que el cuerpo aguante. Si - como espero- compruebo que el tiempo no empeora y tripulación y embarcación se defienden bien solos, no dudare un minuto en retomar la vida que por algún tiempo- y no me quejo, tuve la fortuna de vivir. Sin embargo, nunca se nos presenta el temporal de la misma manera y cada etapa de la vida tiene sus mieles y amarguras.
Eso si, no me pillaran nunca mas pasando frio. Subiendo los barcos de otros en invierno porque los señoritos los bajaron en verano en bañador.
Siempre tira tira que tambien hay que currar que esto no da para vivir.
Eso si puedo asegurar que se acabo.
Abrazo enorme.

