Continúa tras 120 segundos ...
Tomamos un rizo y hacemos el relevo (nos volvemos a quedar el comilón y yo), una guardia muy agradable con un aparente sobre los 20 nudos y el barco muy rápido. El comilón haciendo honor a su mote va tomando porexpan (dicho a unos croissanes industriales que parecían tal cosa

)
Sube el cañitas y baja el comilón. Ponemos un segundo rizo, luego lo quitamos, luego quitamos el primero, luego ponemos el primero, luego ponemos el segundo con aparentes de 20 nudos largos y yo estoy muerto… sube el comilón y yo caigo desmayado en la litera de popa.
Me despierto, subo y el tema comienza a ser más serio, aparentes de 30 y pico nudos y olas de 3 metros, todo de proa. El cañitas hace dos frases que recordaremos: “traquilo que las velas no se romperán” (cuando nadie lo había dudado --> recordamos la frase “excusa non pedita, acusatio manifesta” o algo así) y “Esto no me gusta” (cabe decir que él era el que tenía más experiencia probablemente, lo cual no dio ninguna tranquilidad a la tripu, excepto a mi, que me lo pasaba bomba, y de ahí el sobrenombre de inconsciente).
Ya de día, la marmota (habréis apreciado que no sale mucho en la narración de las guardias) pide salir, le decimos que si no está mal que aguante un poco a ver si afloja… al cabo de nada vuelve a preguntarlo y le decimos que ok, pero que se ponga un arnés (nosotros tres ya lo llevábamos atado a la línea de vida)
El viento rola y nos permite primero hacer un rumbo directo y después abrir un poco incluso el rumbo y que sea una ceñida menos rabiosa.
A 4 millas de la llegada oímos al Sula de nuestra amiga Isla de Malta entrar (muy simpático el juez) y de repente el viento cae; no a 0, a 8-12 nudos pero con las olas del través que había, las velas no portaban nada… y comenzamos a flotar
Fue bastante desesperante, todos sin ya ganas de nada, pero decimos, no puede ser, vamos!, quitamos el rizo que quedaba y nos ponemos todos a sotavento para intentar que las velas no flamearan y hacemos 4 millas agónicas, pero llegamos. El del comité comienza:” 3, 2 uuuuuuuuunoooooooo, entrado!” Que alegría, nos comenzamos a abrazar y a felicitar. Es nuestra primera regata de altura y estábamos muy contentos de llegar en regata.



Amarramos en Sant Antoni.
El cañitas y el comilón deciden ir a un Motel… el comilón tenía sus recelos, ya que si el cañitas pescaba algo se veía en la calle, pero por suerte pudo dormir en una cama.
La dormilona y yo dormiríamos en el barco.
Antes de ir a cenar, vamos a ver las clasificaciones provisionales… no puede ser… hemos ganado en nuestra categoría?... no seguro que lo has mirado mal… que si que si… Fue brutal

, pero quisimos mantener la calma por si entraba alguno más tarde y por rating ganaba.
Vamos a cenar y el cañitas casi se gana el sobrenombre de pesca de arrastre, dado que cada vez era menos selectivo

-->

, pero el nombre cañitas es más cariñoso y decidimos mantenerlo…
El sábado alquilamos un coche y vamos al mercadillo hippy a comprar regalos para las parejas (hay que mimarlas que si no el año que viene no nos dejarán ir

). Y comemos en un restaurante enfrente de la playa viendo algunos kites y windsurfistas. Qué espectáculo, que paella, que entrecot… GENIAL. Después hacemos una excursión a pié por las salinas
Por la noche, sin tiempo de cambiarnos vamos a la entrega de premios y nos entregan la copa como ganadores de la categoría India versión Norte… simplemente alucinante, ver tantas tripus pros y… nosotros, sin uniforme ni ná, solo 4 colgados que se han atrevido a hacer la regata…
Por la mañana voy a desayunar con Isla de Malta y quedamos que todos marchábamos esa mañana. Un placer haber conocido un pelín más a esta cofrade!
Salimos de la bahía y comenzamos a navegar de ceñida… pasamos un cabo y el viento rola (parece un remolino) que nos envía a las rocas… ya hemos ceñido suficiente, quitamos génova y ponemos motor.
Continuará...