Y que quieres, le decias al capi que fumaba en el baño, gran calumnia, me llamabas tragon y un monton de cosas mas que no quiero aqui mentar, en definitiva ofendias mi honor

y yo recorde aquella magnifica pelicula de Alan Parker, " El expreso de medianoche ", en la que las ofensas al honor se solucionaban sin causar heridas graves, pero hiriendo al ofensor, dando una puñalada en la nalga, en la parte mas carnosa de forma que la cosa no fuera mortal pero si que el atacado se diera por avisado y eso hice yo, avisarte

Salud y
Juro que creia que el cuchillo era romo, vaya mojada que te tire
