El
biodiésel es un
biocombustible líquido que se obtiene a partir de
lípidos naturales como
aceites vegetales o
grasas animales, con o sin uso previo,
[1] mediante procesos industriales de
esterificación y
transesterificación, y que se aplica en la preparación de sustitutos totales o parciales del
petrodiésel o
gasóleo obtenido del
petróleo.
El biodiésel puede mezclarse con
gasóleo procedente del
refino del
petróleo en diferentes cantidades. Se utilizan notaciones abreviadas según el
porcentaje por volumen de biodiésel en la mezcla:
B100 en caso de utilizar sólo biodiésel, u otras notaciones como
B5,
B15,
B30 o
B50, donde la numeración indica el porcentaje por volumen de biodiésel en la mezcla.
El aceite vegetal, cuyas propiedades para la impulsión de motores se conocen desde la invención del
motor diésel gracias a los trabajos de
Rudolf Diesel, ya se destinaba a la combustión en
motores de ciclo diésel convencionales o adaptados. A principios del
siglo XXI, en el contexto de búsqueda de
nuevas fuentes de energía, se impulsó su desarrollo para su utilización en
automóviles como combustible alternativo a los derivados del
petróleo.



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