A mi siempre me ha impresionado como esas retroexcavadoras macromastodónticas, llevadas casi siempre por tipos con pinta de no querer encontrártelos en la barra del bar (

), son capaces de "darle esos besitos en la popa" a un barco, o capaces de mover una bola de pingpong sin espachurrar nada.

¡Ole por los operarios!