Conviene de vez en cuando, como bien dices, atraer la atención hacia libros como este: un pequeño clásico del DIY, ese “Do It Yourself” que está detrás de la filosofía de revistas como Practical Boat Owner. Mi edición es de 1999, publicada por Tutor. Puede que algunos detalles ya estén superados, pero la moraleja que encierra el libro no tiene duda: al final, nos parezca bien o no, los cofrades nos dividimos en dos grupos un tanto equidistantes: los que pagan por todo y se quejan de los precios y los que tratan de apañárselas por su cuenta. Cuestión de habilidades, tiempo, tesón o cuenta corriente. Una visión un tanto simplista de esta afición, lo reconozco, pero bastante cotidiana.
Gracias de nuevo por la recomendación y
