Antes que nada, enhorabuena si lo has vendido. Desde luego, es un gran barco.
La idea del carguero me parece la más sensata. Otra, más disparatada, sería llevarlo tú mismo en compañía de algún otro profesional. Están los canales de Francia para subirlo al norte, si no cala mucho. De ahí hasta Finlandia, un paseo y una buena despedida de tu barco al que, sin lugar a dudas, profesarás un cariño eterno.
