Acojonaito me he quedado con tu relato. La reflexión que hago es que cuanto más experiencia tenemos (o creemos tener) más riesgos asumimos y más boletos compramos para que un día nos toque. Coincido con lo expresado por casi todos los cofrades: no descuidar el material de seguridad (chalecos, arneses,...), interesante lo de la bolsa con el cabo y peso en la punta (no se me había ocurrido que resultara tan complicado recoger a un naufrago cuando sólo queda el patrón en el barco) y practicar la maniobra de hombre al agua que la mayoría tenemos oxidada (por ser benévolo...).
Con vuestro permiso voy a remitir este hilo a mi tripu (a alguno seguro que no le vendrá mal

)
Unas

para celebrar que todo haya quedado en un susto (y un recordatorio para el resto)