Francamente, viendo la descripción cronológica de los hechos y el caso en cuestión, esto no ha sido otra cosa que una rastrera maniobra de desestabilización contra el Tele, por parte del equipo que planteó la protesta y más grave y sangrante aún, por parte de la organización de la VOR.
El caso no hay por dónde cogerlo, nos hallamos ante un caso de irretroactividad de la norma, como ha comentado Mario, que el jurado debería de haber desestimado de manera inminente según fue planteada la protesta. Pocas cosas hay tan básicas en Derecho como ésto. De no existir tal irretroactividad generaríamos una inseguridad jurídica que quedaría sujeta a decisiones arbitrarias del legislador de turno, en este caso el comité de la VOR, que según apetencias o intereses establecería nuevas normas o interpretaciones afectando (con anterioridad a la nueva norma) a quien afecte, de buena o de mala fe.
Recordemos que cuando surgió la protesta/polémica los barcos se hallaban en plena etapa, y no cualquier etapa no, surgió el primer día de navegación de la madre de las etapas, la 5ª que les llevaría a doblar Hornos por el poco amigable "Pacífico" sur. El primer día señores.
Y qué hizo el Comité de la VOR, archivar la protesta y guardar silencio administrativo hasta que finalizase la etapa el Tele, generando así una atmósfera de sospecha y acusación que desde luego no favorecía en absoluto el normal desarrollo de la regata, cuando el normal proceder debería haber sido desestimar la protesta, ya que dado que se trata de un caso de irretroactividad (y los datos ya se tenían) era absurdo prolongar la incertidumbre.
En fin, siento el tocho, pero me parece lamentable el caso, no es la primera vez que el deporte español sufre acosos internacionales y creo que la VOR le debe una explicación al Tele y otra a los aficionados de la regata.
Dicho ésto, me quito el cráneo, más si cabe, ante el regatón que están haciendo los Teles, le pese a quien le pese.
PD: Espero que nos podamos ceñir en lo sucesivo a los estrictamente deportivo...